ENTRE REFORMISTAS Y REVOLUCIONARIOS…
“…Los dolores que quedan, son las libertades que faltan…”, expresa el Manifiesto Liminal de 1918, cuando la Reforma Universitaria en Córdoba, que fuera el inicio de procesos posteriores vinculados a derechos, libertades y condiciones, y a su vez consecuencia de espíritus transformadores de realidades adversas.
Pero, a pesar, como siempre, lamentablemente, de los tiempos transcurridos antes y después, como así refiere la frase inicial de este editorial, los dolores quedan. Porque si observamos con atención, no mucha sólo la necesaria como para “mirar”, “ver”, podríamos comprobar que se ha deformado la formación y se han multiplicado los vindicadores de gestos, contenidos y fondos funestos, alienantes.
En un reciente acto de señalización del centro clandestino de detención en la localidad de Santa María de Punilla, Córdoba, Argentina, uno de los oradores expresó algo así como que la sangre derramada por los compañeros asesinados, torturados, la lucha de tantos militantes no tenía como finalidad una placa recordatoria, que había que retomar, continuar actuando para transformar aquello que sigue siendo dolor en la sociedad, aquello para alcanzar realmente la libertad.
Pero nuestra sociedad, lentamente, va perdiendo la memoria a pesar de los esfuerzos que se hacen por mantenerla.
Últimamente, cada vez que se realiza una marcha para rememorar lo ocurrido el 29 de mayo de 1969, sólo se convocan a los cuerpos orgánicos de los sindicatos de trabajadores. Una forma más de minimizar la formidable resistencia que presentaron obreros y estudiantes, ante el avasallamiento de las libertades que faltan.
Un cuerpo social sin memoria no hace peligrar los avances para profundizar la sumisión y la explotación.
Todavía la sagrada familia, que ha pisado fuerte desde los tiempos de la colonización de América, continúa haciendo estragos. Jóvenes, por suerte no la mayoría, que se desmovilizan en “prevención” para no caer en lo que consideran actos de violencia, cuando los mismos son la defensa de las libertades por conquistar y que son avasalladas a cambio de los dolores que aún hoy no cesan.
Pero, contra ese continuar de los grupos hegemónicos por el control de la nueva servidumbre humana, hay en oposición un frente que cada vez se está haciendo más sólido y de a poco, más numeroso.
A los que luchan por mantener no sólo la memoria, sino también las banderas de las libertades que faltan, se les suman otros jóvenes que están despertando del letargo impuesto “providencialmente”…
Si bien el sistema depredador de humanidades se ha esmerado en desconcientizar a cada individuo por diferentes métodos y caminos, los herederos de aquellos reformadores del dieciocho, de los revolucionarios de los cincuenta, sesenta y setenta, van tomando el impulso necesario para, en un tiempo, lograr minimizar aquellos dolores que no nos han permitido alcanzar las libertades.
De todos nosotros depende que los gritos se transformen en cantos, las placas recordatorias en derechos adquiridos y las energías y sangre derramada en la esperanza de un mañana plagado de conquistas.
De todos nosotros depende que en un futuro podamos encontrar como recuerdo, un documento que exprese que: “…las libertades alcanzadas son el resultado de los dolores vencidos…” Que así sea.
NORBERTO GANCI – DIRECTOR – El Club de la Pluma
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Me parece una mirada pesimista y errada, Norberto.
A la conciencia del pueblo no hay que medirla por su participación en los actos de conmemoración de las luchas pasadas, sino por el contenido y la forma de sus luchas presentes.
Yo no puedo ser pesimista en un país en el cual han surgido en las últimas décadas movidas tan importantes como el Movimiento Nacional Campesino Indígena y la Unión de Asambleas Ciudadanas. En los 90 y a principios de la década pasada tuvo también lugar un importante movimiento de desocupados y movimientos territoriales cuya parte sobreviviente -a mi parecer- más consolidada se encuentra nucleada en el Frente Popular Darío Santillán. También está surgiendo en algunas luchas obreras un nuevo sindicalismo de base (en parte gracias y en parte a pesar de la izquierda partidaria). También tienen alcance nacional las luchas feministas, por el derecho al aborto, y por la igualdad de derechos para las personas no-heterosexuales.
Las luchas ambientalistas están tomando la delantera en los movimientos populares. Es cierto que en las luchas ambientalistas pueden estar de acuerdo amplios sectores políticos y contar con la participación de personas que por ahí en otros aspectos son conservadoras y hasta reaccionarias, pero son un ataque objetivo a los intereses del capital que quiere avanzar sin importarle la gente y el ecosistema que destruye a su camino, lo cual eventualmente también lleva al enfrentamiento con el Estado (que aparece claramente como gendarme de las transnacionales mineras, sojeras, etc) y de la clase política mercenaria. Sostener y defender con acciones que la vida, el agua, el aire, la naturaleza, importa más que el dinero, me parece algo muy importante.
Y en este sentido hay un laburo de concientización ecológica que se está dando en las escuelas que dará sus frutos en los próximos años. De manera que hay muchas razones para ser optimistas, pero hay que encontrarlas en lo actual, lo nuevo.
Saludos.
Danilo, gracias por tu comentario.
Es bueno que alguien responda y de sus opiniones.
El sentido del editorial, además de plasmar un pensamiento, pesimista, errado y tal vez desalentador, es fundamentalmente para esto, para provocar que el otro responda, opine, proponga y sume en esta discusión de la realidad que nos circunda.
Se de los movimientos populares por diversas reivindicaciones, por conquistas a lograr; no los desconozco pero, fijate, en Argentina, al menos lo que he podido ver, nadie más que los medios alternativos y sólo alguno de ellos, ha reflejado lo ocurrido en la Conferencia Mundial por el Cambio Climático realizada en Bolivia en abril pasado y donde tuve la fortuna de asistir... en la mayoría se ha ninguneado un hecho histórico de semejante envergadura...
Lo mismo ha ocurrido con la Marcha de Pueblos Originarios que, si entrás en nuestra página: http://elclubdelapluma.ning.com podrás ver cómo reproducimos el laburo de cumpas de la tupac referido a ese evento que la mayoría ha minimizado.
Creo que si, la manifestación en las calles debe hacerse sentir y con mucha fuerza, a pesar de las construcciones en paralelo. Las luchas de otros tiempos deben ser reivindicadas, revalorizadas y multiplicadas en formas y fondos, en términos y participación.
No se trata de puro pesimismo, es, desde mi punto de vista, observar cómo se van transformando algunas cuestiones que, justificándolo con el tema de "los tiempos que corren" o "son otros tiempos", se desmoviliza a mucha gente, a muchos militantes. Lo creo como una forma más de dominación y control de parte de ese sistema que desde hace mucho nos viene controlando, sometiendo y explotando.
En fin, puntos de vista. Pero me alegra que hayas escrito. Es bueno saber que hay alguien más pensando, actuando, militando.
Fuerte abrazo revolucionario, hasta la victoria siempre!!!...
Norberto Ganci
Director
"El Club de la Pluma"
elclubdelapluma@gmail.com